
El británico Andrew Lincoln se está haciendo un nombre en USA como el sheriff Rick Grimes en "The Walking Dead", un personaje mucho más duro y violento que todos aquellos a los que interpretó en la televisión británica. La primera temporada de la serie despertó pasiones el año pasado, y fue rápidamente renovada por una segunda temporada, en la que el personaje de Lincoln verá que su liderazgo es puesto a prueba, ya que su estricto código moral y las tensas relaciones con sus compañeros podrían suponer problemas para él.
"No hay respuestas correctas, no hay decisiones adecuadas", comenta el actor. "Todo parece ser un compromiso en estos momentos, y el compromeso debe ser lo mejor posible. Lo fascinante es que la dinámica de grupo parece estar cambiando constantemente. Uno puede ser un villano en un episodio, y un salvador en el siguiente".
Tras el final de la primera temporada, y con los supervivientes a la fuga, todo se complicará para ellos, y será más satisfactorio para nosotros. La seguridad desaparece, y eso significa más acción y peligro.
"Va a ser muy intenso. El mundo se volverá más peligroso", dice Lincoln. "En la primera temporada pasaron mucho tiempo a salvo en el campamento. Ahora, lejos de allí, el mundo se extiende ante ellos. Están en la carretera, moviéndose, y eso traerá cosas geniales."
"Va a ser muy intenso. El mundo se volverá más peligroso", dice Lincoln. "En la primera temporada pasaron mucho tiempo a salvo en el campamento. Ahora, lejos de allí, el mundo se extiende ante ellos. Están en la carretera, moviéndose, y eso traerá cosas geniales."
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